Mostrando entradas con la etiqueta 2007. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 2007. Mostrar todas las entradas

sábado, 9 de julio de 2016

Poema Mediocre

Autorretrato




He aquí que mi canto es el desencanto de un hombre.

Nací como todos de la greda y la duda.
Crecí con los arboles hincados al viento
y subiéndome a sus jorobas
aprendí de sus jorobas a doblarme con piedad.
No pude dormir en mis primeros días
y mirando a la noche esta dio
forma a las cosas.
Fuí testigo de lo obscuro y entendí
la soledad de esos parajes demasiado pronto.

El baladro de los peces que quisieron volar estuvo presente.

Mi madre, la mujer del mundo, me desprendió
de su seno a la edad de la biblia.
Dijo que su racimo venia cansado 
posandome bajo la Cruz del Sur, y
mi padre atrajo nebulosas
para que yo pudiera leer
de esos cristales.

He aquí entonces que mi canto sea el desencanto de un hombre.

Lo quedo de un hombre.
El fraude y un poema mediocre.


("Que pena fue verte morir
cada noche en mis brazos,
Tan triste tu rostro
de no saber como amarme")

("Quiero que la poesía
Vuelva a ser vida.
Quiero ser magia")


Los charcos de la metrópoli
interrogan tras los pasos.
El aroma de la tinta
merodea bajo las velas.

El invierno ya no es un lapsus. 

La palabra yace tendida
como un cadáver.
Famélica, rendida y encima
el crepitar de las hojas.

El invierno no es el mismo de antes.

Buenos Aires,
un punto en el mapa.
Una mancha escarlata.
El cajón sin su ropa,
una fantasmagoría. 
Un tablado de títeres
Un cenicero del anima.

Entonces la palabra no llega a ninguna parte.
Entonces la palabra es por la mano asfixiada.


( - No me olvides.
     No me olvides.
     Que apenas alcanzo a recordarme yo,
     de tan yo que vengo conmigo.)

("Quiero que la poesía
Vuelva a ser vida.
Quiero ser magia")


y mi faro de apuestas perdidas rechina
con el invierno del año dos mil siete.

Soy el poeta de un poema mediocre.
El que no duerme en su cama para no soñar con sus muertos.

Pues mis muertos caminan aun,
más vivos que yo!
más vivos que yo!,
por el mundo.
Mis muertos transitan aun
Ñuñoa, Providencia o Buenos Aires,
más vivos que yo!
más vivos que yo!,
la lengua salada la mirada adelante.

He aquí el secreto a viva voz de un poema mediocre.

Ingresa el invierno por los cristales rotos,
es mi torre oxidada, mi faro de apuestas perdidas
que conmigo se cae a pedazos.

Suena el invierno con sus campanas y sus hojas.
Con su noche triturada y el trasnoche y su nombre
que vuelve y  todo lo destruye, y...


Heme aquí.
Yo soy el poeta de un poema mediocre.

El hipocampo fuera del agua.
El que va a ninguna parte.
El que escribe poemas a ninguna parte.

Desatado 
el infierno  en la autopista de la vida.

Dejo de ser yo el que escoja.
Dejo de ser yo el que decida.
Dejo de ser yo quién respete tales reglas.

Las noches se han vuelto una bala a quemarropa.

Quiero respirar humo.
Quiero devorar delfines.
Quiero asesinar alondras.

Quiero besar a mi padre y decirle
te quiero antes de la muerte.

Pero hay un silencio de piedra franqueando los muros de adobe.

Estos son los viejos trajes de un poeta
en su poema mediocre.
Estos son los viejos disfraces de un poeta
en su poema mediocre.

Si alguien tiene otro secreto que agregar, pues hable.
Antes que su espanto brote desde el penúltimo cuarto. 

Extraviado con todas mis armas
el deterioro de lo que fui es evidente.
Un pesimismo en bruto, una nación arrasada.
Quebrantado desde los cimientos. 

Por eso vengo ante ustedes con un poema mediocre.
Para mirarles a los ojos sin mentir.

Quién posea el ingenio sabrá comprender
de total manera estas prendas.

Porque heme aquí.
Desastre de hombre,
herido a muerte en todas sus formas.


("Porqué si la muerte juega conmigo,
la muerte no celebra, se inclina
hasta mi frente y me respira
intentando llevar de mí, incluso el nombre.")


Yo soy el poeta y he aquí
mi poema mediocre.

Medio  Cretino.
Medio Creido.
Orgullo de todo lo pobre puesto en él.

Yo le acepto.
Yo le reconozco
Yo en voz alta lo digo
y sin miedo lo firmo con sangre.

Medio Crillo.
Medio Grillo.
.
Y como grillo termino:


("Que pena fue verte morir
cada noche en mis brazos,
Tan triste tu rostro
de no saber como amarme")


Yo soy el poeta de un poema mediocre.
Ya no canto al encanto.

En el desencanto mis ladridos son graznidos.

ESCRIBO EN LA OBSCURIDAD.





.

                                                                                                                                  (octubre, 22. 2007)


martes, 28 de junio de 2016

Interrogativa mientras me peino la barba.

Me pregunto si recuerdas nuestras noches en el cubil de mi vivienda.
Si recuerdas la tarde aquella - entera para nuestra entrega.
Me pregunto si recuerdas la pregunta antes del primer beso
y la chaqueta que traías puesta esa noche del primer beso.
Si recuerdas como hablaba tu sexo rodeado por nuestra risa.
Me pregunto a cada instante si acaso recuerdas tanto como yo:
Mi llegar a casa y respirarse y transpirarse, tu pelo en la almohada, tu cintura doblada,
y respirarse y transpirarse una vez más.
Nuestro mirarse en el otro, el compás en las manos y la entrepierna.
Me pregunto si acaso te preguntas por mi de vez en cuando, cuando
miras al mar o ves caracoles sobre el césped, si recuerdas mis desvencijadas cornisas,
o el olor que me dejabas tú después de ti.

sábado, 12 de marzo de 2016

Jesús Pérez Marín











(Ñuñoa. Santiago de Chile, agosto, 2012.        Nikon D60)





¿Hacia donde gira el atlas de tu copa?
Te hipnotizan los triangulos de plata
al igual que un pianoforte
o el violin de las chiquillas
que a hurtadillas se dejan ver.




domingo, 28 de febrero de 2016

A Fucking Shadow

Despierto con las sombras
como un murciélago sediento,
Cual anima sonámbula
dispuesta a rondar.

Ayer la acaricie en el viento,
Hasta embriagarme en su perfume.
Entre risas, suspiros y llantos,
Nos amamos en la obscuridad.

Fue aquella niebla en invierno
dulce sudor bajo los arboles,
Cálido aliento de callejones,
Sugestivo suspiro en mi balcón.

Para que, "en la quietud del mármol",
Donde grabados están nuestros nombres.
Entrelazándonos en frías caricias
probáramos la inmortalidad.

¿Que contestas luna a este aullido
que canta mis tristezas
las cuales en nada interesan
a la Sucubus culpable de mi sufrir.

El vacío reinante en mi alma
ha de enturbiar las aguas, y
mis teñidas lagrimas negras
han de caer, tristes y sombrías
sobre el opaco y frió mármol
donde... guardado mi epitafio esta...

domingo, 21 de febrero de 2016

Insomne

Doblar el cuerpo en la cama
Hermosa serpiente contorsionista
Para abarcar todos los espacios
Todas las esquinas
De un mundo
De frías sábanas vacías.

Encender el decimo cigarrillo
Fumarlo -lentamente-
observando cuadros
                        fotografias
                                  arañas
lejanas inequivocas alucinaciones
Muecas en la sombra del universo de tu pieza,
y rasguñar la almohada intentando conciliar el sueño.

Leer de rodillas y Al Aire enterrarse
en el espectro musical de la radio.

Soñar
         Sonámbulo.

Maldecir una, y otra vez
tal vez llorar,
mientras sonries al recordar.

Levantarse
Tomar el arma
Disparar.

jueves, 21 de enero de 2016

En Cada Mirada Decías Que No Existías...

En cada mirada decías que no existías.
Que lo nuestro era un telón de fondo
Una simple tela
Un pronto adiós, diré hasta nunca.
Eso eras esperando que yo me fuera,
lejos de tu pieza.

En especial cuando dijiste:
- Me mata el sueño...
y el cuerpo tuyo
se protegía tras la puerta.

Buscabas ese amor que yo
jamas podría brindarte.

Espero que sea lo cierto
y no haber fallado.

martes, 19 de enero de 2016

Regreso a Los Leones # 2905




Si en la aurora
                       del Metro
                                       me detengo
a fumar un cigarrillo antes de entrar
Entonces llego a las diez y quedan
solo cinco horas para permanecer en casa
Acompañándote, padre. Canoso que andas
por las habitaciones solitario,
encendiendo cirios y oraciones
en los altares a los iconos rusos/
romanos/ hebreos/
- Fe de occidente
Ceniza española-
Tradición del origen/
Esperando el milagro de nuestra juventud aparecida
et fili in nomine patri en casa otra vez
y a tu lado
la voz del hijo
llenando el abismo macabro
de los libros cerrados de las puertas cerradas
de la vid y el granado caido
del seco almendro ahogado
por el detergente en el Palacio de la Pereza
derruido/ abandonado
a la usanza de una frazada de dos plazas
y la voz del hijo llenando
in nomine patri el viejo chalet
aullado por los últimos perros
y la Ñuñoa afuera que cambia
Que cambia...

domingo, 17 de enero de 2016

El Alerta del Pasado

Rondando en demenciales vueltas
de pared a pared
en el Universo de mi pieza
El Alerta del Pasado se presenta
como una nebulosa inclemente
                 donde puede verse-
toda historia de enredos.

Minuto a minuto
destrozandome las manos
pego escritos en el muro.
Para no creer en los espejos,
para derrumbar esta carencia
pegoteada a los dedos.

Es por eso ahora que
en el Universo de mi pieza,
como al aurora se va tu hora
cada vez más lejos de lo lejos.
Prohibida acariciendose en los muebles.
En vestidos rasgados por la impaciencia
y las angustias del retraso...

lunes, 11 de enero de 2016

Leopardos Y Karencia (IV)

El embelesamiento del cuarto-
-creciente en la techumbre,
proceloso  mar de la existencia
a duras penas,
vuela a la manera de tu cuerpo y
la libélula,
que hay en ti sobre mi
acordeón vuela.

Vuela en nosotros
el enjambre de la duda,
el runrún del gato que es paloma.

Vuela el hecho
de amanecer unidos,
la tijera desnuda al viento.

Vuela con nosotros
la botánica del cuarto,
la sábana la pantimedia y
los vestidos.

Vuela la boca debajo de tu ombligo.

Vuela el sauce de joroba rendida.
Vuela ebrio espanto en cada mordida.

Vuela mirra en la pagina amarilla
y en nosotros amante la musa y
el rapsoda vuelan.

Vuela la hora-
-la mariposa danzando y en su tormenta
vuela el encanto
de contemplarte dormida.

(con nosotros el rapto amargo de la tontera)

El desprendimiento del cuarto-
-creciente en la techumbre,
sinuoso signo de la karencia que
se apega,
vuela a la manera de tu cuerpo y
la libélula,
que eres tú sobre mi
acordeón vuela.